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Leyenda del Castillo de Cachtice

Leyenda del Castillo de Cachtice

El Castillo de Čachtice (en eslovaco: Čachtický hrad, en húngaro: Csejte vára) se encuentra en lo alto de un cerro, en la aldea de Čachtice, actual Eslovaquia. Se construyó en el siglo XIII con la intención de proteger la frontera con el reino húngaro. Inicialmente tenia un estilo gótico romántico, el cual se diluyó un poco con las reformas en los siglos XV, XVI y XVII al pasar por las manos de distintas familias aristocráticas.

En 1708 fue capturado y saqueado por los rebeldes de Francisco Rákóczi II y desde entonces inició su decadencia, hasta el estado ruinoso en que se encuentra hoy en día, pero, aun así, su historia sobresale, ya que fue el hogar de la condesa Alžbeta Báthoryová, tal vez este nombre no le recuerde nada, pero si vamos traduciéndolo posiblemente ya lo relacione con algo, en húngaro el nombre de esta mujer es Erzsébeth Báthory y en español Isabel Báthory, mejor conocida como “La Condesa Sangrienta”, cuyos crímenes y actos contra natura fueron tales que se le compara con el mismo Drácula.

A esta versión femenina del vampiro se le atribuye la muerte de 650 jovencitas entre nueve y dieciséis años, todo ello motivado por su obsesión con la belleza, pues tenia la creencia de que bebiendo su sangre podría permanecer hermosa por siempre, además, buscando la eterna juventud también se bañaba en el rojo líquido, arrancaba la carne a sus víctimas mientras la servidumbre las sujetaba y cometía actos tan atroces que resultan casi imposibles de creer. Todos estos asesinatos ocurrieron entre 1585-1610 pero no fueron descubiertos de inmediato.

Su impunidad se debió a que las víctimas eran sirvientas y campesinas, en ese tiempo ellas se consideraban solamente objetos, pero fue después de la muerte de su consejera la Bruja Darvulia que Isabel perdió la cabeza, y raptó chicas de buenas familias por lo cual se inició una investigación, y gracias a eso fueron descubiertos los cuerpos desangrados e instrumentos de tortura en el castillo de la condesa.

Aunque Isabel se negó a declarar, le encontraron culpable, fue condenada a cadena perpetua; este castigo lo vivió en el castillo, ahí la encerraron en su habitación, después la tapiaron y estuvo emparedada casi cuatro años, sufriendo hambre y frio, pues le daban apenas un bocado para sobrevivir a través de una pequeña ventanilla.

Durante su suplicio jamás se mostró arrepentida de lo que había hecho, incluso ni siquiera entendía la razón de su condena. Finalmente la encontraron muerta el 21 de agosto de 1614. Pero esto no acabaría con su reinado de terror, pues sigue rondando las ruinas del lugar en que vivió y murió ahora como un escalofriante espectro.

Referencia: https://www.leyendasdeterror.mx/